viernes, 7 de junio de 2013

Senda de la Cascada del Nonaya


Dejamos el coche en la Villa de Salas y comenzamos nuestra ruta de hoy, comenzamos con un recorrido por la Villa.



Contemplamos el río Nonaya que baja desde la Sierra de Bodenaya (donde nace) y cruza tranquilamente la Villa.





Pasamos bajo el arco que comunica la gran Torre con el Palacio de los Valdés, siglo XIV




Atrás hemos dejado la Colegiata de Santa María la Mayor y entramos en la plaza Campa.  Seguimos el empedrado hasta su final y ahí comenzamos nuestra ruta (siempre siguiendo las indicaciones del Camino de Santiago)




Continuamos por la calle Ondinas, hasta que termina el asfalto y comienza un camino de tierra paralelo al río que poco a poco nos va adentrando en el valle.



Esta pista es el antiguo camino real que subía desde Salas hasta La Espina. Dejamos a la izquierda unas pomaradas en flor para continuar ahora entre eucaliptus.




Muy pronto llegamos a la Fuente de Paín. Hacemos la primera parada y rellenamos nuestras cantimploras.



Bajo esta frondosa arboleda de avellanos, castaños, robles… y acompañados por el río Nonaya continuamos nuestro camino con una ligera pendiente.




Pasamos junto a los cargaderos de la antigua mina de caolín




Cruzamos un pequeño arroyo que corre atravesando el camino.



Este puente permite pasar a la finca que se encuentra en la otra orilla del río. Pensamos que era mejor no probarlo.




Nuestro paseo continúa a la sombra de estos frondosos árboles autóctonos.



El bosque ahora se abre y nos deja contemplar un cielo totalmente nublado.  Seguimos ganando altura mientras el río se va quedando encajonado en el fondo del valle



Continuamos por el Camino de Santiago y llegamos al Puente de Borra (siglo XVII), labrado en piedra caliza. Pasamos por encima de este puente y seguimos nuestra ruta.





Continuamos nuestro ascenso hacia la Sierra de Bodenaya, donde nace el río Nonaya.
Seguimos ascendiendo, ahora la tierra del camino se transforma en piedra suelta.



Al llegar al Puente del Carcabón, similar al que cruzamos anteriormente, abandonamos el Camino de Santiago.



Giramos a nuestra derecha tomando este pequeño sendero que con una leve y corta bajada nos lleva al río Nonaya




Obsevamos la construcción del puente de piedra con arco de medio punto, una manifestación de la magnífica técnica constructiva de épocas pasadas.




En pocos minutos estamos bajo la cascada del río Nonaya, nuestro objetivo de hoy.





Aquí hacemos un pequeño descanso para disfrutar de esta pequeña pero hermosa cascada




Contemplamos como sus aguas puras y cristalinas se juntan para pasar bajo este pequeño y original puente.



Después de gozar y deleitarnos en este maravilloso entorno de paz y tranquilidad no queda más que tomar el camino de regreso por el mismo lugar. Al volver nos cruzamos con bastantes peregrinos de diferentes edades que se dirigen a Santiago





Es un agradable y sencillo paseo (se puede hacer con niños) de algo más de 6 Km (ida y vuelta) en plena naturaleza, donde el murmullo del río Nonaya te acompaña, mientras disfrutas de un pequeño pero bonito bosque de ribera, que aumenta el encanto del la zona

  

1 comentario:

  1. Me parece muy bien explicado y bien documentado . Mis felicitaciones.
    En el desvío del Camino de Santiago hay un letrero indicador.

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