jueves, 9 de marzo de 2017

Oviñana – Playa de Vallina (Cucillero) - ASTURIAS

Tenemos un día con alerta naranja por lluvia y fuertes vientos, por lo que hacemos un pequeño paseo por Oviñana, pueblo situado en el Cabo Vidio y poblado por los celtas hace miles de años.

Tomamos la N-632, desviándonos por la carretera CU-8 hasta Oviñana.

Mar Cantábrico






Dejamos nuestro coche junto a la iglesia de San Roque. 






Cruzamos la carretera, pasamos ”Cai Milio Bar-Tienda” y continuamos recorriendo sus calles siguiendo las indicaciones marcadas en el suelo





Encontramos algunos hórreos 





Algún habitante, se alegra de la visita y, se asoma a saludarnos






Pasamos antiguas casas





Llegamos a este cruce donde encontramos la indicación “Playa de Vallina”





Tomamos esta pista que baja por un bosque de pinos.





Algún claro en el bosque nos permite disfrutar de bonitas vistas del Mar Cantábrico.








Las vistas desde esta curva en el camino son impresionantes.






Parte oriental de la playa y al fondo Faro Vídio








Mar Cantábrico






Parte occidental de la playa





Después de esta obligada parada continuamos bajando por el bosque por pronunciadas revueltas.




Llegamos a la parte baja donde ya encontramos prados y comenzamos a contemplar el molino de la Barrera. 







Nos acercamos al molino rehabilitado.





Junto al molino se encuentra esta piedra, de gran tamaño, conocida como “muela de molino” era utilizada para moler el grano y obtener harina.






Continuamos bajando y comenzamos a contemplar el mar, estamos llegando a la playa.





Desde arriba, colocado en la misma playa, observamos otro molino, en buen estado de conservación.





Llegamos a la playa y lo más curioso que encontramos es este molino, casi al pie de las olas y ahora ….no está la marea alta!!! 

Estamos en la playa de Vallina, la más extensa de Cudillero con un 1km de longitud, es de cantos rodados aunque, con marea baja, aparecen zonas de arena.

Es un corto pero agradable paseo por un bonito entorno natural y una playa con un encanto especial, ideal para realizar con niños.



jueves, 16 de febrero de 2017

El Condado – Collado de Breza (Pola de Laviana)


Por la AS-117, pasada Pola de Laviana, al llegar a una rotonda tomamos la desviación a El Condado. Cruzamos el pueblo y por la LV-6 llegamos a la iglesia de El Condado. Aquí aparcamos nuestro vehículo.

Collado de Breza






De la iglesia parte la pista denominada “Pista de Breza”, por ella comenzamos nuestra caminata.





 Pronto encontramos, en ruinas, una antigua casona que en su día fue escuela y vivienda del maestro.






La pista continua paralela al río Curuxeo





Pasamos el molino de Raivilgo, casi tapado por la vegetación. Fue restaurado pero hoy se encuentra poco cuidado.





El camino asciende levemente bajo las últimas estribaciones de la sierra que se desprende del pico Triguero.




Llegamos al cruce de Vegacuevas, pasamos este paso canadiense y la pista se bifurca: a la derecha nos llevaría a “Campa de Ortigosa”, a la izquierda a “Campa de Breza”, ésta es la que nosotros seguimos hoy.





En la otra ladera observamos la pista que sube a Ortigosa.





 Llegamos al LLanu Pequeñu, bonito lugar entre castaños, avellanos y recorrido por el río Ortigosa.





A partir de aquí la pista comienza una subida vertiginosa, sin un respiro, hasta alcanzar la collada.





Entramos en la hermosa vega de Cuevas con varias cabañas





A la izquierda de la pista, desviándose un poco, encontramos la primera fuente, algunos ya se adelantaron a reponer sus provisiones de agua.





La pista sigue subiendo bordeando la hermosa vega. Pasamos las cabañas de Achanes




Mirando hacia delante observamos el continuo zigzag que nos espera. Arriba vigilante aparece el pico “Los Caspios”. Otro caminante nos adelanta y dice: ¡Ánimo que solo quedan las últimas revueltas!





Más animados acometemos las siguientes vueltas.





Un vistazo atrás para contemplar el valle de Breza.





Junto a las cabañas de La Cueva, una pequeña parada para reponer fuerzas y afrontar las últimas revueltas.





Aún nos quedan las últimas vueltas y mientras la nieve va tomando el camino Los Caspios y El Triguero parecen juntarse.





Entramos en el collado de Breza situado en la Sierra de Peña Mayor, debajo del Pico Triguero a 1182m de altitud 






Cabañas en la collada, colocadas bajo el Pico Triguero.





Llegamos al alto, línea divisoria entre los concejos de Laviana y Nava, que nos permite disfrutar de preciosas panorámicas.






Aun lado el valle del Nalón .






Al otro el valle de Breza.





Un último vistazo hacia la modesta cumbre de Los Caspios y emprendemos el regreso por el valle de Breza.







Es una bonita ruta, aunque un poco dura, hemos ganado 800m de altitud en 7,5 km de subida, pero caminar por este collado, disfrutando de las espectaculares vistas que nos ofrece ¡Ha merecido la pena!



martes, 7 de febrero de 2017

El Condado – Collado Moscantoriu


Salimos de Oviedo por la A-64, tomamos la AS-17 y seguimos pasada Pola de Laviana, al llegar a la rotonda tomamos la desviación a El Condado, aparcando nuestro vehículo en el centro del pueblo.

El Condado ganó en 1969 el premio “Pueblo más bonito de Asturias”

Collado Moscantoriu





Hoy, con una fuerte helada, iniciamos la ruta en el pueblo del Condado, tomamos la carretera (LV-6) antes de llegar a la iglesia del Condado contemplamos nuestro objetivo y tomamos la desviación “L’Aldea 1”





Comenzamos a ganar altura y la helada desaparece rápidamente 





Llegamos al pueblo L’Aldea, a la entrada encontramos la Casona de los Menéndez, fue declarada Bien de Interés Cultural en 1995. El palacio, de origen barroco, ha sido objeto de numerosas modificaciones a lo largo de los años, remontándose sus vestigios más antiguos al siglo XVI







Cruzamos el pueblo hasta la parte alta.








Salimos por esta pista.






Pasamos el caserío de la “Secadiella”y seguimos el camino dejando una desviación a la izquierda.








Nos introducimos en un bosque de castaños con algunos ejemplares de importante envergadura.








Salimos del bosque y contemplamos bonitas vistas, al fondo el pueblo de La Ferrera.







Encontramos otro cruce, nosotros giramos a la derecha por una pista que comienza a ascender bruscamente por la ladera del pico Peña Blanca.







Pasamos las cabañas de la zona conocida como “El Toral”. 






Seguimos subiendo con fuerte pendiente y grandes revueltas por la ladera del Pico Peña Blanca. Cuidado en este cruce, hay que seguir de frente, nosotros nos hemos despistado por esta pista, llegando a una cabaña donde la pista muere (no quedó más remedio que dar la vuelta y rectificar).








Tomamos nuevamente la senda, que sin respiro, va ganando altura rápidamente.







Pasamos esta cabaña, colocada estratégicamente, con unas vistas espléndidas, y seguimos subiendo.







Un vistazo atrás para contemplar este bonito paseo y las sensacionales vistas.








Pasamos esta fuente con abrevadero.





Se termina la parte herbácea y volvemos al sendero de piedra que sigue ganando altura con rapidez





De repente, la pista muere depositándonos en el collado “Moscantoriu” (873m).





En el collado, entre los riscos, se encuentran dos prados cercados por muros de piedra






En una de las fincas se encuentra esta cabaña rodeada de fresnos y algunas hayas. 







Desde el collado las vistas son espectaculares





Observo la senda, que bordeando el pico La Llomba, me llevaría hasta La Pandiella. Vigilante por detrás aparece el pico La Xamoca





Los picos “Cuetu Diegopando”, “Los Caspios de la Suriella”, “Los Caspios de Breza”, “ La Triguera”






El valle de Breza, con su serpenteante subida. Asomando entre las praderías los pueblos de La Ferrera y La Xerra







Divisamos el pantano de Rioseco aunque la niebla nos impide disfrutar de estas vistas con todo su esplendor.
 En este punto sale una senda que recorriendo el Valle Piedrablanca nos dejaría en la AS-117 y por la antigua carretera llegaríamos al Condado en pocos minutos.






Nosotros iniciamos el regreso por el mismo camino. 

El paseo ha resultado muy bonito y el esfuerzo de la subida ha merecido la pena, pues ha sido compensado, por sus espectaculares vistas. Recorrer las callejuelas del pequeño pueblo de L’Aldea también merece la pena